La Comisión Europea aclara que las calderas que funcionen con biogás, biometano o hidrógeno no serán consideradas de combustibles fósiles y podrán seguir utilizándose tras 2040, siempre que se cumplan criterios definidos.
El texto oficial de Bruselas orienta a los Estados miembros a diseñar planes nacionales de eliminación progresiva de las calderas fósiles basados en tres estrategias clave:
- Descarbonización de las redes de gas, mediante la incorporación creciente de biometano o hidrógeno verde.
- Sustitución de calderas por alternativas como bombas de calor, solar térmica o calefacción distrital eficiente.
- Combinación de ambas vías, adaptadas a las características locales del parque edificado y del sistema energético.
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